Expertos de la Universidad de Edimburgo afirmaron que “no hay evidencia de que los primeros casos tuvieran alguna conexión con el Instituto de Virología de Wuhan” y, en cambio, destacaron que existen “claros vínculos epidemiológicos con los mercados de animales de esa ciudad” desde donde pudo haberse difundido el virus.

Desde que surgió el coronavirus en la ciudad de Wuhan en China, en diciembre de 2019 y se expandió rápidamente en todo el mundo, hubo diferentes especulaciones de su origen. Algunos afirmaron que se trató de un nuevo virus como el SARS o el MERS que saltó de la especie animal a la humana. Pero otros más escépticos especulan que el nuevo coronavirus fue producto de una investigación en laboratorio.

Si bien en los últimos meses hubo sendas investigaciones por parte de varias naciones e inclusive de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que intentaron rastrear su verdadero origen, lo cierto es que todavía no hay pruebas concluyentes de cómo surgió.

Ahora, un equipo internacional de biólogos, liderado por un australiano y un escocés, concluyeron en un nuevo estudio científico que el origen de la SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad de la COVID-19, tiene origen zoonótico, aunque no “descartan completamente” la hipótesis de que surgiera en un laboratorio.La mayoría de los científicos están a favor de la teoría de que el virus se propagó de un animal a un ser humano por naturaleza (EFE/Archivo)
La mayoría de los científicos están a favor de la teoría de que el virus se propagó de un animal a un ser humano por naturaleza (EFE/Archivo)

“Desde los primeros informes de un nuevo coronavirus similar al SARS en diciembre de 2019 en Wuhan, China, ha habido un gran interés en comprender cómo surgió el SARS-CoV-2 en la población humana. El debate reciente se ha unido en torno a dos ideas en competencia: un escenario de “escape de laboratorio” y una emergencia zoonótica”, precisaron los expertos.

Nuestro análisis cuidadoso y crítico de los datos actualmente disponible no proporcionan ninguna evidencia de que el SARS-CoV-2 se haya originado en un laboratorio”, explicó en un comunicado de la Universidad de Sídney, el doctor Edward Holmes, quien lideró este estudio junto a su colega Andrew Rambaut, de la Universidad de Edinburgo.

“No hay evidencia de que los primeros casos tuvieran alguna conexión con el Instituto de Virología de Wuhan (WIV), en contraste con los claros vínculos epidemiológicos con los mercados de animales en Wuhan, ni evidencia de que el WIV poseyera o trabajara en un progenitor del SARS-CoV-2 antes de la pandemia “, agregaron los expertos.Científicos chinos trabajan en el laboratorio de Virología de Wuhan. (Photo by JOHANNES EISELE / AFP)Científicos chinos trabajan en el laboratorio de Virología de Wuhan. (Photo by JOHANNES EISELE / AFP)

Holmes y una veintena de colegas internacionales indicaron en el trabajo, publicado el miércoles en el portal científico Zenodo, que “no se puede descartar completamente” la hipótesis de un accidente de laboratorio, a pesar de que no existe evidencia alguna sobre ella.

Estas conclusiones científicas coinciden con la investigación impulsada por Estados Unidos sobre el origen de la pandemia, ante la sospecha de que pudiera haber surgido accidentalmente en un laboratorio de la ciudad china de Wuhan, donde se detectó el virus por primera vez en diciembre de 2019. Las sospechas se apoyan en que Wuhan, que tiene varios mercados de animales y es un importante centro de viajes y comercio de China, también alberga un laboratorio virológico.

No obstante, el equipo de científicos enfatizó que esta situación “refleja más bien el hecho de que los patógenos suelen necesitar zonas muy pobladas para establecerse”.Un hermetismo extremo en el laboratorio chino de la ciudad de Wuhan (REUTERS/Thomas Peter/File Photo)Un hermetismo extremo en el laboratorio chino de la ciudad de Wuhan (REUTERS/Thomas Peter/File Photo)

Los biólogos de Australia, Austria, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda y China advirtieron que si no se investiga el origen zoonótico de los virus de forma coordinada, se “dejaría al mundo vulnerable” ante futuras pandemias derivadas de las mismas actividades humanas. La OMS, que envió a expertos en enero a Wuhan para investigar el origen del nuevo coronavirus, y la comunidad científica consideran que el origen fue zoonótico (transmitido a humanos desde otras especies), aunque no se ha determinado el animal transmisor.

El origen del nuevo coronavirus ha causado roces entre China y Estados Unidos y Australia, que se intensificaron en mayo cuando los servicios de Inteligencia de Washington reavivaron la teoría de que la pandemia comenzó en un laboratorio de Wuhan. La Unión Europea reclamó “transparencia” sobre este tema y se sumó a las exigencias de EEUU frente a China para saber cómo y dónde surgió el virus del SARS-CoV-2.

Además de la Universidad de Sydney y la Universidad de Edimburgo, las afiliaciones de los 21 autores incluyen la Universidad de Utah (EE. UU.), La Universidad de Saskatchewan (Canadá), la Universidad de Glasgow (Reino Unido), la Universidad de California Berkeley (EE. UU.), La Universidad de California San Diego (EE. UU.), University of California Davis (EE. UU.), Imperial College London (Reino Unido), Pennsylvania State University (EE. UU.), Universidad de Melbourne en el Doherty Institute (Australia), The Wellcome Trust (Reino Unido), Universidad de Otago (Nueva Zelanda), Jiaotong-Liverpool University (China), Texas A&M University (EE. UU.), King’s College London at Guy’s Hospital (Reino Unido), Medical University of Vienna (Austria), University of Pennsylvania (EE. UU.), University of Arizona ( EE. UU.), Scripps Research Institute (EE. UU.), Universidad de Tulane (EE. UU.), Zalgen Labs (EE. UU.).

Vía: INFOBAE