El canciller argentino habló tras la decisión del gobierno de Iván Duque de no dejar ingresar al país al dirigente social.

Esta mañana el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Argentina, Felipe Solá, se refirió al incidente reportado en Colombia con el dirigente social Juan Grabois, quien no pudo ingresar al país, y se mostró en contra de la decisión de las autoridades del gobierno de Iván Duque, que enviaron al argentino de regreso.

“Lamento que autoridades migratorias de Colombia hayan impedido el ingreso del ciudadano argentino y miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede Juan Grabois, que integraba la delegación de observadores de derechos humanos Mision Internacional Colombia”, escribió el funcionario nacional en redes sociales.

El episodio ocurrió ayer, cuando el argentino arribó al país caribeño como parte de una delegación de observadores con la misión de relevar la situación de derechos humanos en medio de la represión denunciada en las protestas que surgieron en repudio al proyecto de reforma tributaria propuesto por el gobierno Colombia, quien tras las marchas fue dado de baja pero que sin embargo no logró aplacar el descontento social.

Pese a la negativa que recibió Grabois, el resto de la misión, integrada entre otros por organizaciones como Servicio de Paz de Justicia (Serpaj), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), se quedó en Colombia y permanecerá hasta el 2 de junio para visitar, además de Bogotá, otras ciudades de magnitud importante en materia de movilizaciones, en las que acumulan más denuncias por abusos de las fuerzas de seguridad.

En las últimas tres semanas, al menos 42 manifestantes murieron en Colombia, cientos fueron heridos y otro tanto fue denunciado como desaparecidos en medio de una política de represión policial a las protestas que aún continúa.

La misión denunció desde un primer momento el trato diferente que recibió Grabois. “Todos pasamos con la misma documentación, las mismas cartas de invitación y venimos en el mismo vuelo y al único que apartaron fue a Juan. No le dieron ningún argumento, dijeron que el país es soberano y decide quién entra y quién no, y lo apartaron a otro cuarto”, explicó Gonzalo Armúa, del movimiento Patria Grande, desde el aeropuerto internacional de Bogotá, según lo reportado por la agencia Télam.

En primera persona

“Detenido y agredido nuevamente por un gobierno autoritario. Ahora en un cuartito. Esperando. Mis compañeros argentinos y colombianos intentando resolver afuera ¡No tenemos miedo! La Patria Grande está de pie”, escribió en Twitter Grabois, miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, antes de que las autoridades migratorias colombianas lo obligaran a subir a un vuelo para salir del país.

Poco después, contó que lo subían a un avión con destino a Perú: “Me han retenido la documentación y el equipaje. Me suben custodiado a un vuelo a Lima, sin explicación de mi ulterior destino. Son tiempos de cambio para América Latina. Nada va a ser fácil. Pero despertamos. Adiós Colombia ¡Fuerza!”.

Luego, en un audio publicado por la misión de observadores, Grabois afirmó que fue “agredido con empujones y un golpe en la cara por dos funcionarios de migraciones”, y que luego otros dos oficiales le informaron que se le “denegaba el ingreso” porque su “presencia era una amenaza para la seguridad del Estado”.

Por su parte las autoridades colombianas indicaron que la medida se tomó debido a que “al momento de realizar el proceso de control migratorio el pasaporte presentaba una inconsistencia, razón por la cual se le pidió que acompañara al oficial a donde el supervisor con el fin de realizar las consultas correspondientes”, de acuerdo con el diario El Tiempo.

Vía: La Nación