En una entrevista con Infobae, el diplomático expuso los lineamientos centrales de la política exterior del nuevo gobierno de Guillermo Lasso.

Mauricio Montalvo es diplomático de carrera y master en Derecho de la Universidad de Harvard. Se incorporó al Ministerio de Relaciones Exteriores en 1982 y, en el 2005, obtuvo el rango de embajador. Ha sido subsecretario y asesor jurídico de la Presidencia y de otros ministerios, consultor del Banco Mundial y docente en algunas universidades ecuatorianas. Además, fue representante permanente ante la ONU y otros organismos internacionales en Ginebra.

Durante su posesión presidencial, Guillermo Lasso dijo que habría “más Ecuador para el mundo y más mundo para el Ecuador”, ¿cómo se traduce eso en el enfoque de las relaciones exteriores que se da desde el ministerio que usted dirige?

-El axioma de más Ecuador en el mundo y más mundo en el Ecuador no solo es una cuestión de enfoque, sino que es ya una cuestión reflejada en hechos tangibles y uno de ellos es precisamente la diplomacia de las vacunas, donde la política exterior del Ecuador ha mostrado su efectividad y el pragmatismo con el cual ha sabido conducirse y que ha conducido a resultados tremendamente positivos en la rama de vacunación. La gestión internacional que se ha conducido para conseguir vacunas ha demostrado ser totalmente efectiva, se sigue trabajando en ella y eso ha permitido que una de las propuestas de campaña del presidente Lasso, la del 9-100 (vacunar 9 millones de personas en los primeros 100 días de gobierno) se vaya cumpliendo.

Lo otro ha sido ya la presencia internacional del presidente Lasso en algunos espacios internacionales, como la visita a Colombia para posicionarse como presidente pro tempore de la CAN (Comunidad Andina de Naciones) con un mensaje potente y totalmente integrador respecto al proceso de la Comunidad Andina y a los distintos ejes en los cuales va a trabajar el Ecuador. Lo ha hecho también en el reciente encuentro que tuvo en Lima para la transmisión de mando presidencial en ese país en el cual pudo reunirse con dirigentes de otros países y mantener diálogos totalmente sustantivos sobre materias que interesan directamente a la política exterior ecuatoriana. De mi parte también he podido participar en el foro ministerial de la CELAC en México, en donde hemos podido adoptar una posición totalmente pragmática poniendo énfasis en ese foro como de cooperación y de diálogo y de concertación en programas conjuntos y estrategias que pueden articularse a nivel regional.

– Entonces estamos hablando de una política de relaciones exteriores abierta

-Sí, totalmente abierta e integradora que trata de revertir todo en beneficio de los intereses nacionales. Lo que buscamos es sobre todo servir a la causa nacional, a lo que más interesa al país, de lo que es más conveniente para nuestra población y por eso es que nosotros y el presidente Lasso podemos sentarnos con representantes de países tan diversos como puede ser China, como el diálogo con el presidente ruso y también con los Estados Unidos, de quienes hemos recibido una visita al más alto nivel hace un par de semanas, lo cual refleja también la atención y el interés con el cual la comunidad internacional está mirando el proceso ecuatoriano y obviamente su proyección en el área internacional.

¿Cómo encontró a la Cancillería ecuatoriana después de 14 años de gobierno de Rafael Correa y Lenín Moreno, considerando que se había aplicado una política exterior cerrada por sesgos ideológicos?

-Partiendo de lo que usted acaba de mencionar, lo que buscamos es fortalecer institucionalmente al Servicio Exterior. Nuestra apuesta es por fortalecer la profesionalización y conducirla de una manera seria y totalmente abierta precisamente diferente a lo que usted acaba de decir de una cuestión cerrada y que sea más bien de una total apertura y totalmente dialogante. Esta posición, no implica que usted deba coincidir necesariamente con otros países, sino que seamos capaces de mantener nuestra propia visión, nuestra propia personalidad, nuestra propia posición y de esa manera compartir la posición que tiene el presidente Lasso en los diferentes espacios de la relación internacional.

El presidente Guillermo Lasso, en abril de este año, avisó que no invitaría a su posesión a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. ¿Esas declaraciones revelarían la posición ecuatoriana frente a la crisis en Venezuela? ¿Hay otra posición?

-Hay que comprender que en ese momento era el presidente electo, entonces los actos de transmisión de mando se hacían también con la administración anterior y la administración anterior ecuatoriana había reconocido al gobierno o a la presidencia del señor Juan Guaidó y eso se vio reflejado en las invitaciones.

La posición del presidente Lasso sigue siendo por apostar a una Venezuela que se reencuentre con sus instituciones, en la cual prevalezca el diálogo y el camino a unas elecciones libres y transparentes, donde prevalezca el respeto a los derechos humanos, donde se permita la expresión de todos los venezolanos de una manera libre y que se llegue a una transición que permita a ese hermano país enarbolar los principios de la de la institucionalidad democrática y, como digo, el respeto en general de los derechos y de las garantías ciudadanas.

La posición del Ecuador será siempre constructiva y propositiva en los diversos espacios, propuestas o iniciativas que se propongan para precisamente encontrar una salida democrática para ese hermano país.

El canciller ecuatoriano Mauricio Montalvo asegura que el enfoque de las relaciones exteriores del gobierno de Guillermo Lasso será abierto y de diálogo. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador).El canciller ecuatoriano Mauricio Montalvo asegura que el enfoque de las relaciones exteriores del gobierno de Guillermo Lasso será abierto y de diálogo. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador).

¿En qué cambian las relaciones entre Ecuador y Argentina en comparación con el gobierno de Lenín Moreno y Rafael Correa? Recordemos que en marzo de este año la cancillería llamó al embajador en Argentina para revisar las relaciones entre ambos países por unas declaraciones realizadas por Alberto Fernández y también que la vicepresidenta Cristina Fernández es afín a Rafael Correa.

-La política exterior ecuatoriana va a intervenir con su personalidad propia, ya serán otros los que definirán si eso implica un cambio o no, pero lo que quiero mencionar es que el presidente Lasso ha tenido la suficiente apertura y tiene una visión totalmente pluralista en su visión internacional que puede ser capaz de mantener conversaciones e interactuar con los diversos actores internacionales. Precisamente uno de los diálogos más fructíferos más cordiales que tuvo el presidente, en la ciudad de Lima fue el presidente argentino Alberto Fernández, con quien conversó de manera muy franca y directa del estado de las relaciones y se intercambiaron puntos de vista, lo cual refleja que no necesariamente se tiene que tener posiciones políticas o ideológicas coincidentes o al menos no totalmente, para que el presidente Lasso se siente en una en una mesa de diálogo, de negociación y para trabajar constructivamente, tanto para el fortalecimiento de la relación bilateral con el país, cuanto para atender los intereses del país.

Ahora que existen dos gobiernos que pueden ser ideológicamente compatibles, me refiero al del presidente Lasso y el presidente Jair Bolsonaro de Brasil ¿Qué va a pasar con la Unasur? Con un socio como Brasil, ¿se puede retomar el proceso de integración con otro enfoque y liderazgo?

-La iniciativa de Unasur ha sufrido traspiés por la conducción excesivamente ideológica que tuvo y varios países denunciaron el tratado de Unasur en su momento y eso lo hicieron tanto Brasil como Ecuador y algunos otros países, lo cual ha conducido a que la Unasur se encuentre en un estado de letargo. Eso es evidente, es una realidad que está enfrentando ese organismo con una membresía totalmente reducida, sin funcionamiento efectivo y con un letargo que habrá que ver, quienes son actualmente miembros, qué dinámica le imprimen. Para los países que no somos miembros, eso ya escapa totalmente de cualquier gestión o participación.

Hace una semana Pedro Castillo asumió el poder en Perú. El presidente Lasso dijo que conversaron sobre democracia y derechos humanos para fortalecer la relación entre ambos países, ¿cuáles serán las acciones concretas para lograrlo y qué sucederá con el Grupo de Lima, es posible que el liderazgo de este se desplace a Ecuador?

-Quisiera hacer un par de precisiones. El diálogo que tuvieron los dos presidentes, también en el mejor clima de confianza y cordialidad, fue extremadamente introductorio y, al ser el primer contacto, era una conversación que tenía bastantes elementos generales y no se llegó a ninguna particularidad, más allá de reiterar el fortalecer la relación vecinal que existe entre ambos, analizar los temas de la zona fronteriza y cuestiones de interés y común de ambos países. Tenemos una frontera extensa compartida con una serie de problemas, de coyunturas, que obviamente ameritan el trato, inclusive diario, en esta materia.

Sobre la segunda pregunta, el Ecuador nunca ha sido parte del Grupo de Lima entonces mal puede tener un rol en en este grupo de concertación y diálogo que se formó. Es igual que con Unasur. Ecuador técnica y legalmente dejó de ser parte de Unasur en el momento que denunció el tratado constitutivo y en el caso del Grupo de Lima nunca llegó a adherirse.

Respecto a la problemática en Venezuela, Ecuador sí hace parte del Grupo Internacional de Contacto. De ahí el Ecuador sí es miembro y sigue participando en las consultas, y en los diálogos que se desarrollan en esa instancia que está liderada sobre todo por Unión Europea y algunos países de Latinoamérica que hacemos parte, pero hay que respetar las dinámicas que se hagan a nivel multilaterales o los acercamientos que se tenga frente a Venezuela en ese aspecto.

Entonces, ¿a qué organismo de integración regional le apuesta Ecuador en este momento?

-Como he mencionado en algunas otras ocasiones hay una multiplicidad de iniciativas y de foros regionales de su regionales y que, inclusive, para el observador distante cuesta a veces entender y comprender qué es lo que existe. Yo sí creo que debe apostarse por una racionalización de las iniciativas regionales, tener un momento de sinceramiento consigo mismo los distintos países y tratar de encontrar mecanismos que le ayuden a consolidar una posición o un ente regional totalmente serio o técnicamente formado, estructurado que cuente con un Tratado Constitutivo totalmente incluyente de todos los países. Que haga una apuesta por factores de unidad y de cooperación antes que aquellos que pueden separarnos por ciertas visiones ideológicas. Deberíamos caminar en ese sentido, pero para ello se necesita una gran voluntad política, una gran dosis de auto reflexión de todos los países de manera individual, pero también de manera colectiva, para entrar en un proceso como digo de racionalización.

La apuesta fundamental, hoy por hoy, del Ecuador evidentemente es la CAN, que es el espacio de integración subregional más importante para el Ecuador y el más antiguo, en el cual asumimos la presidencia pro tempore.El Canciller Mauricio Montalvo durante su entrevista con Infobae. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador).El Canciller Mauricio Montalvo durante su entrevista con Infobae. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador).

El 5 de septiembre se cumplirá el plazo para que 9 millones de ecuatorianos tengan completo el esquema de vacunación anticovid, el arribo de nuevas dosis al país ha sido fundamental para acelerar el proceso de vacunación, ¿cuál ha sido el papel de la diplomacia ecuatoriana para conseguir esas dosis?

-Primero, el trabajo en todos los frentes. Aquí, en el país, hemos tenido múltiples reuniones a todos los niveles con las embajadas más pertinentes como Estados Unidos y China fundamentalmente, en su momento también con Rusia, por ello hemos trabajado de manera conjunta, complementaria y armónica. Quisiera resaltar el trabajo tanto en la embajada en Washington como en la embajada en Pekín que ha trabajado nuevamente para asegurar el flujo de las de las vacunas que han sido donadas por el país y este trabajo también se ha hecho en los otros países, en los cuales de una u otra manera se busca también la cooperación para paliar la situación de la pandemia en el Ecuador.

Este jueves, 5 de agosto, se ha anunciado la intención de crear una fábrica en Ecuador para producir las vacunas rusas Sputnik, ¿cuál sería la influencia geoestratégica de Ecuador en la región si llegara a concretarse la creación de la fábrica?

-Este planteamiento que ha hecho el presidente Lasso, le puedo decir, no únicamente fue en su diálogo ayer con el presidente Putín sino con otros representantes de otros países a los cuales se ha manifestado que Ecuador tiene no solo la disponibilidad y la apertura para acoger plantas o laboratorios para la elaboración de las vacunas, sino que ha existido ya aquí experiencias anteriormente, a través del Instituto Leopoldo Izqueta Pérez, y el propio presidente lo menciona en cada uno de sus encuentros, de los cuales he tenido la ocasión de acompañarlo.

-¿Los otros países serían Estados Unidos y China?

-Claro, países que tengan las patentes o tengan la elaboración directa de las vacunas, que eso es algo un poco más silencioso de la gestión de la diplomacia ecuatoriana y así lo hemos hecho en distintos foros, exhortando e invocando a la comunidad internacional que haya una política mucho más flexible, mucho más abierta, para la distribución de las vacunas a nivel global y ese ha sido precisamente uno de los asuntos que permitiría, por ejemplo, la liberación de las patentes de las vacunas. Ese es un asunto muy concreto, en el cual el Ecuador estaría muy interesado, en que se permita a la participación del mayor número de países para crear ellos mismos o elaborar ellos mismos las vacunas y eso es algo que creo que toda la comunidad internacional aspira. El poder multiplicar los lugares o los espacios en los cuales se pueden elaborar las vacunas por la razón, de primero atender a todos aquellos que son susceptibles de vacunación, actualmente, y luego también aquellos que estarían abiertos para recibir una tercera dosis y, sobre todo, si hay evolución de las cepas. La mutación que ha tenido el virus en esta pandemia es algo imprevisto o que al menos no ha sido calculado en todas sus dimensiones y que, por tanto, hay que estar listos y ser preventivos para responder a las cuestiones que se vayan generando a futuro.

Vía: INFOBAE