Gracias a un monumental esfuerzo de planificación y logística, y una celebrada alianza entre los sectores público y privado, el flamante presidente de ese país -Guillermo Lasso asumió el 24 de mayo pasado- demostró que la voluntad y el espíritu práctico pueden suplir la escasez de recursos materiales.

A principios de 2020, Ecuador ocupaba las portadas del mundo por el colapso sanitario en Guayaquil. El gobierno del entonces presidente Lenín Moreno entregaba casa por casa féretros de cartón para acelerar los entierros, y familiares desesperados se agolpaban en las puertas de los hospitales para conseguir ayuda. Hoy, un año y medio después, y con un presidente nuevo, Ecuador se ha convertido en un modelo de éxito de vacunación en la región, y en el mundo. Según los registros de Our World in Data, el mandatario Guillermo Lasso logró que su país sea el segundo en el mundo en cantidad de dosis aplicadas por día, con 1.44 por cada 100 personas.

La promesa del nuevo gobierno ecuatoriano fue la de inocular con pauta completa a 9 millones de personas – la mitad de la población del país – en apenas 100 días hasta principios de septiembre. Si continúa con el ritmo de vacunación de más de 150.000 personas diarias, no tendrá problemas en cumplir la meta.

“Se compraron todas las vacunas posibles al mismo tiempo con gran celeridad. No es que se compran vacunas de izquierda o de derecha”, reveló Jaime Durán Barba, asesor de Lasso durante la campaña que lo llevó a la presidencia.

Así, hasta ahora, el 56,4% de la población en Ecuador, país de más de 17 millones de habitantes, está vacunada con una dosis, el 33,5% con dos, y este mes de agosto se redujo en 40 puntos la ocupación de camas hospitalarias a nivel nacional.

En promedio, en Ecuador se ha vacunado con el esquema completo al 27% de las personas de entre 16 y 49 años, al 52% de los individuos del grupo etario de 50 a 64, y al 82% de las ersonas de 65 o más años.

Las cifras también revelan que la tasa de mortalidad por el coronavirus ha llegado al punto más bajo desde el inicio de la pandemia, con 61 defunciones al 18 de agosto de 2021, frente a los 1.134 fallecimientos reportados en abril de 2020, conforme a las cifras de la Dirección General del Registro Civil, Identificación y Cedulación.

¿Cómo lo logró? Según el Banco Mundial hay dos razones que apuntalaron la evidente mayor disponibilidad de vacunas obtenida gracias a la exitosa gestión gubernamental y su eficiente distribución.

“Primero, el titánico esfuerzo de planificación y logística, que incluyó una meticulosa coordinación entre el gobierno central y los gobiernos regionales, el sector privado, las universidades y otras organizaciones internacionales, con especial énfasis en el rol fundamental de la empresa privada en brindar su asesoría y recursos logísticos”, explicaron Marcelo Bortman, médico y epidemiólogo del BM, y Aakash Mohpal, economista sénior en la Práctica Global de Salud, Nutrición y Población del organismo.Guillermo Lasso asumió la presidencia de Ecuador el 24 de mayo de 2021 y en junio comenzó a subir exponencialmente la curva de dosis aplicadas contar el COVID-19 (EFE)Guillermo Lasso asumió la presidencia de Ecuador el 24 de mayo de 2021 y en junio comenzó a subir exponencialmente la curva de dosis aplicadas contar el COVID-19 (EFE)

El ministro de la Producción, Julio José Prado, destacó la alianza lograda entre los sectores público y privado y la definió como la “más importante de la historia del Ecuador”. Además, el Ministro detalló que el aporte de las empresas se da mediante varias vías: “Hay empresas que han prestado sus instalaciones, que están donando jeringuillas, insumos, etcétera y demás. Y que estamos logrando en realidad ser, hoy por hoy, uno de los países del mundo que mayor tasa de crecimiento tiene en la vacunación”.

Este esfuerzo dio lugar a una campaña bien estructurada con “jornadas de vacunación” segmentadas para los trabajadores del sector privado y estatal, los estudiantes y el público en general. “Adicionalmente, ha habido días especiales para vacunar a grupos de difícil acceso, como las poblaciones indígenas, rurales y migrantes”, detallan los expertos del BM y agregan que la innovación también jugó un papel importante: “Se utilizó el registro de votantes, recientemente actualizado para las elecciones generales, y los recintos de votación para llegar a los ecuatorianos y vacunarlos”.

Como segunda razón del éxito resaltan el excepcional trabajo en equipo de las organizaciones para el desarrollo junto con el gobierno de Lasso, quien lideró de manera decisiva estos esfuerzos. “Esto se tradujo en una colaboración estrecha y sin precedentes entre el Banco Mundial, el BID, la CAF, la OPS, la OMS, la UNICEF y otros organismos de la ONU, que permitió compartir nuestra amplia experiencia conjunta en vacunación con el gobierno ecuatoriano”.

Además, subrayan que la eficacia y rapidez de este proceso generó confianza entre la población, lo que, a su vez, está desempeñando un papel importante en la reactivación de la economía.

“Nada habría sucedido de forma tan fluida de no ser por una impecable transición política entre el gobierno entrante y el saliente, que redujo el efecto ralentizador que producen habitualmente los cambios de mando”, advierten.

El país andino está utilizando las dosis de las farmacéuticas Pfizer, AstraZeneca y Sinovac para alcanzar el objetivo y en los últimos días también comenzó a utilizar la vacuna desarrollada por la compañía china CanSino Biologics Inc. de una sola dosis en zonas de difícil acceso y para la población carcelaria.

Ante la presencia de la variante Delta, el ministerio de Salud decidió que, desde el 2 de agosto y hasta que finalice ese mes, se aplicarán solo segundas dosis de la vacuna. El objetivo, anunció el Gobierno de Lasso, es mejorar la respuesta inmunológica. Luego, entre el 1 y el 5 de septiembre se iniciará la vacunación a la población de entre 12 y 15 años, y se continuará la vacunación a las personas mayores de 16 años que no entraron en la fase anterior.

Además, anunció días atrás la ministra de Salud, Ximena Garzón, que se aplicará una tercera dosis a personas que presenten algún tipo de inmunodeficiencia y se realizarán pruebas para determinar si el resto de la población inoculada requiere de un refuerzo.

“Lasso asumió hace muy poco la presidencia de Ecuador. Dijo que en 100 días vacunaría a la inmensa mayoría de la población, y lo está logrando. Simplemente, usa el sentido común. No es que se compran vacunas de izquierda o de derecha. Las vacunas no lo son. Se compraron todas las vacunas posibles al mismo tiempo con gran celeridad y se vacuna a cientos de miles de personas cada semana”, celebró en declaraciones para Perfil el consultor Durán Barba, uno de los hombres que más conoce al presidente ecuatoriano.

Tal es el éxito, que el Banco Mundial invita a otros países de la región a replicar la fórmula.

Vía: INFOBAE