El peso ha estado traspasando constantemente, en ambas direcciones, el nivel psicológico de 20.00 por dólar.

El peso mexicano tenía un desempeño superior que varias monedas importantes antes de la publicación de una serie de datos estadounidenses, debido a que la moneda tiende a ser menos castigada que otras en anticipación de una actividad más fuerte en su país vecino.

La moneda se fortalecía 0.3% a 19.94 por dólar, situándose entre las divisas con mejor desempeño de las 31 monedas principales seguidas por Bloomberg y recortando algunas de las pérdidas del jueves.

El peso ha estado traspasando constantemente, en ambas direcciones, el nivel psicológico de 20.00 por dólar, lo que lo ha debilitado como indicador técnico.

La volatilidad a un mes del peso en 11.25% todavía está cerca de los niveles más bajos desde el inicio de la pandemia, lo que refuerza la opinión de los operadores de que la moneda carece de impulso direccional.

Imagen ilustrativa que muestra un billete de pesos mexicanos y billetes de dólares en Ciudad de México, México. 6 de julio, 2015. REUTERS/Edgard Garrido/ArchivoImagen ilustrativa que muestra un billete de pesos mexicanos y billetes de dólares en Ciudad de México, México. 6 de julio, 2015. REUTERS/Edgard Garrido/Archivo

El principal catalizador de la sesión serán los datos de Estados Unidos, entre los que se incluyen las nóminas no agrícolas, órdenes de fábrica y de bienes duraderos. El mercado estará atento a las cifras en busca de pistas sobre cuándo la Reserva Federal podría comenzar a retirar el apoyo.

Si bien es probable que la mayoría de las monedas, especialmente las de los mercados emergentes, se vean afectadas por datos estadounidenses más sólidos, el peso mexicano sirve como una buena cobertura debido a su profunda conexión con la economía estadounidense.

Los operadores prefieren mantener apuestas largas en pesos en cruces populares con pares como el real brasileño, el rand sudafricano y el rublo ruso cuando existe el riesgo de una sorpresa en los datos de EE.UU. Se observa la misma dinámica con el dólar canadiense, otra divisa que hoy registra un desempeño superior.

La curva TIIE, por otro lado, es más propensa a reaccionar en línea con sus pares de los mercados emergentes, lo que se suma a la reciente oscilación alcista en caso de datos sólidos de EE.UU. La curva subió entre 32 y 89 puntos básicos durante los últimos 30 días y la mayor parte del movimiento se centró en la parte corta, ya que la Fed utilizó una postura más “hawkish” antes de que el Banco de México sorprendiera a los operadores con un aumento de 25 puntos básicos en junio.

Imagen de archivo de billetes en pesos mexicanos y dólares estadounidenses, en una casa de cambio de divisas en Ciudad Juárez, México. 15 de enero de 2018. REUTERS / José Luis GonzálezImagen de archivo de billetes en pesos mexicanos y dólares estadounidenses, en una casa de cambio de divisas en Ciudad Juárez, México. 15 de enero de 2018. REUTERS / José Luis González

(Parte de la información proviene de operadores divisas familiarizados con las transacciones que pidieron no ser identificados porque no están autorizados a hablar públicamente).

Vía: INFOBAE