El cordobés Eial Strahman hizo banco en un Superclásico jugado en la Bombonera y su carrera lo llevó hasta Israel, lugar donde elige vivir a pesar de una guerra que hoy sufre en carne propia.

“Bueno, están sonando las sirenas en Tel Aviv por bombardeos. Tengo que correr al refugio en cuanto las escucho. Al refugio de mi edificio bajan dos hermanos de 20/25 años y una pareja con un bebé. Se escuchan los bombazos afuera. Va a ser una noche larga”, escribió Eial Strahman, un futbolista cordobés de 31 años con pasado en River, en su cuenta de Twitter, este martes, con respecto al conflicto bélico desatado entre israelíes y palestinos por la Franja de Gaza.

-Y, ¿fue larga la noche, Eial?

-Yo tuiteé a eso de las 9 y media de la noche, cuando tuvimos que correr a los refugios porque se escucharon las sirenas, por primera vez aquí en el centro de Tel Aviv. Estuvimos una hora y media, más o menos. Luego volvimos cada uno a su departamento. Y a eso de las 3 de la mañana hubo otra tanda de lanzamientos de misiles, por lo que volvieron a sonar las sirenas y volvimos a los refugios hasta las 4 y media de la mañana. Por supuesto, que no pegué un ojo porque estaba atento a que vuelvan a sonar las sirenas.

Eial es un nombre muy común en Israel y «significa fortaleza». Juega en Hapoel Bikat HaYarden, un equipo de la tercera categoría del fútbol israelí que hace de local en Tomer, un pequeño moshav de no más de 700 habitantes. Con pasado en clubes importantes de Argentina como Talleres de Córdoba, del que es fanático, o River Plate, este cordobés de 31 años conversó sobre su presente futbolístico y su decisión de apostar a una vida en Israel más allá del fútbol.

El mensaje del futbolista Eial Strahman en su cuenta en Twitter.

-¿Cómo es vivir en un refugio?

-Yo vivo en un departamento. Acá las construcciones son edificios de 4 o 5 pisos. Y todos tienen un sótano que hace las veces de refugio. Yo lo que tengo que hacer es bajar corriendo un par de pisos hasta el sótano. Desde que empiezan a sonar la sirenas hasta que hay un impacto de un misil son apenas 15 segundos. Eso no quiere decir que llegues a tiempo en algunos casos, especialmente las parejas que tienen chicos llegan más tarde. Por eso se recomienda dormir vestidos por si hay que salir corriendo…

El delantero es uno de los tantos argentinos que están actualmente viviendo en Israel y relata en primera persona el miedo que se vive desde el lunes, cuando más de 500 cohetes fueron lanzados por Hamas, el brazo armado palestino. «El miedo es tener que salir corriendo al refugio y escuchar las bombas afuera, Yo estoy solo actualmente y lo agradezco. No tengo chicos ni pareja. Mis hermanos están todos en Córdoba y tengo un banda de 20/30 amigos», cuenta del otro lado del teléfono.

Es miércoles y se anuncia otro ataque de cohetes para la tarde. “A poner la oreja en la ventana y esperar las sirenas de alerta”, escribió el jugador en sus redes. «Hay que llegar lo antes posibles. En departamentos más modernos, en torres más grandes ya hay refugios incorporados en una habitación o en un dormitorio», dice.

-¿Cuánto hacía que Hamas no bombardeaba el centro de Tel Aviv?

-Los lanzamientos de cohetes más al sur, en Gaza, son constantes. Ahora, hacia el centro del país y lugares aledaños, la última tanda de misiles había sido en 2014, que fue el último conflicto grande. Y ahora han vuelto a disparar, inclusive con mayor intensidad. Y si sigue así esto va a derivar en otro gran conflicto bélico.

-Ya derivó… Incluso hubo una declaración de la Cancillería argentina condenando a Israel, que fue repudiada por el gobierno israelí. ¿Sabías esto?

-Sí, estoy al tanto. A mi no me gusta hacer política. Pero el mensaje de la Cancillería argentina es vergonzoso porque hablar de «fuerza desproporcionada» en este caso es ridículo. Un país defiende a su población civil con todas las armas que tiene. No es el caso de Gaza que está controlado por un grupo, que es reconocido mundialmente como terrorista (por Hamas), que utiliza a su población civil como escudo humano. A diferencia del Estado israelí que hace todo para proteger a su gente e inclusive a la población gazatí. Porque Israel avisa a la población civil previamente, vía llamada telefónica, con panfletos o altavoces, en qué lugar van a caer los misiles porque hay infraestructura terrorista, para que la gente pueda abandonar ese lugar.

-¿Pensás que van a intervenir las Naciones Unidas o las potencias del mundo para frenar esto o viene para largo?

-Lamentablemente, creo que va a ir «in crescendo» y que va a durar porque si hoy -por este miércoles- se confirman los ataques de Hamas que se esperan, sobre el centro del país, Israel va a responder. Ojalá se evite y se llegue al «alto el fuego» que todo el mundo quiere. Pero particularmente lo veo complicado por la intensidad con que se lanzaron los misiles.

-¿Pensaste en volver a la Argentina?

-No. Este es mi lugar en el mundo. Israel es mi casa. Soy argentino y amo a mi país con toda mi alma. Pero yo decidí venir por cuestiones de vida, no tanto por las futbolísticas. Y más allá de este conflicto, luego el día a día es muy lindo. Además, si quisiera ir, no existe posibilidad porque el espacio aéreo está cerrado completamente. 

Eial Strahman juega en el Hapoel Bik'at HaYarden desde hace un año. Foto: Archivo Clarín.

Eial Strahman juega en el Hapoel Bik’at HaYarden desde hace un año. Foto: Archivo Clarín.

-¿Qué hacés en el día a día?

-Ahora estoy en el Hapoel Bik’at HaYarden desde hace un año. Es un club chico de Israel. Entreno cerca de Petah Tikva, a media hora de mi departamento. Y mi día a día es como el de cualquier futbolista: voy a entrenarme a la mañana, al gimnasio a la tarde, y el resto lo tengo libre.

-¿Tenés otra actividad?

–Estoy empezando a estudiar porque voy a cumplir 32 años y tengo que pensar en mi futuro post-fútbol. Voy a ver si estudio algo relacionado con el management deportivo o el manejo de los clubes. Sino me gustaría e-commerce, marketing, computación o todo lo que va para ese lado, porque es lo que se viene… Además, me reúno con mis amigos. Tel Aviv está lleno de argentinos y somos un grupo de 20 o 30 chicos que vinieron de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Hay una linda banda que se formó y uno se siente un poco más cerca de la Argentina. 

Eial Strahman jugando para el Emelec  disputa el balón con Juan Brown  de Jorge Wilstermann, de Bolivia, en un encuentro disputado el 22 de febrero de 2011, en Guayaquil (Ecuador), por la Copa Libertadores. Foto: EFE/Jaime Echeverría.

Eial Strahman jugando para el Emelec disputa el balón con Juan Brown de Jorge Wilstermann, de Bolivia, en un encuentro disputado el 22 de febrero de 2011, en Guayaquil (Ecuador), por la Copa Libertadores. Foto: EFE/Jaime Echeverría.

Strahman jugó en las Inferiores de Talleres de Córdoba (club del que es hincha) y Vélez; tuvo un paso fugaz por River (incluso estuvo en el banco de suplentes de Primera en un Superclásico) y también jugó en Argentinos Juniors, Ferro, Talleres, Olimpo, Instituto, Independiente Rivadavia de Mendoza y Almagro, en nuestro país, Y en el exterior pasó por Macabi Haifa, Emelec de Ecuador, Córdoba de España, y Los Leones Negros de Guadalajara y Mérida, de México. Según la página de estadísticas BDFA, Eial jugó un total de 169 partidos en toda su carrera y convirtió 37 goles. «Yo no tengo la menor idea…», se ríe. «No digo que sea profesional, pero yo voy día a día. Tuve campeonatos lindos y otros donde no me fue tan bien. Hice una carrera que aprecio, aunque por ahí no fue todo lo grande que hubiera deseado. A mí me tocó jugar la Champions League con el Hapoel Haifa y eso empuja el crecimiento. Pero viví y vivo del fútbol y eso es hermoso«, agrega. 

-¿Cuál es el club en el que te hubiera gustado triunfar?

-Me queda la espina de River, de haber estado tan cerca de la Primera División. Estuve un par de veces en el banco de suplentes y no pude entrar. Pero si tuviese que volver a algún club sería a Talleres, porque soy hincha. Tuve momentos muy lindos con los ascensos y es el lugar donde me gustaría ir algún día.

-Hablaste de River y fuiste protagonista de un Superclásico, como el que se va a jugar el domingo en la Bombonera. ¿Qué te acordás de ese partido?

-Fue en abril de 2009, en el estadio Monumental. Mi primer partido en Primera, en el banco, con Pipo Gorosito de técnico. Terminamos 1 a 1, con los goles de Martín Palermo y Marcelo Gallardo.

-Y el domingo, ¿tu corazón para que lado va a latir?

-River, aunque se va a enojar mi abuelo porque él era hincha de Boca. Pero el aprecio que yo le tengo a River es superior. Además, mi abuelo Manuel ya falleció por eso me permito decirlo. Jajajaja…

-¿Cómo ves al fútbol argentino y a este Superclásico que siempre atrae morbo?

-Es un partido reconocido mundialmente y no hay persona que no le guste verlo, aunque se tenga que levantar a la madrugada porque está en el otro lado del mundo. Seguramente nos organizaremos con mis amigos para juntarnos. El fútbol argentino es como a mi me gusta: dinámico, físico, entretenido. Y además tiene todo lo que se vive alrededor de un River-Boca, que siempre llama la atención. Aunque ahora lo vamos a ver sin gente, pero lo disfrutaremos igual.

-¿Le tenés miedo a la muerte por todos estos ataques con bombas, misiles y cohetes?

-Miedo a la muerte (piensa un instante). A ver… No hice un análisis profundo. Lo que te puedo decir es que cuando suenan las sirenas y uno tiene que correr al refugio porque empieza a escuchar afuera las bombas, las intercepciones de los misiles en el aire y todo eso, es bastante, bastante temeroso. Da miedo. Pero hay que pasarlo. No queda otra…

-¿Y la pandemia por el Covid te afectó?

-No, porque acá la vacunación fue acelerada y ya hace más de un mes que se hace vida normal. 

-¿Qué te preguntan tus amigos israelíes de la Argentina?

.¡Son fanáticos de la Argentina! La mayoría de los chicos, cuando terminan el servicio militar, hacen un viaje que dura entre 6 meses y un año. Y la gran mayoría va a Sudamérica. Por supuesto que uno de los países más visitados es la Argentina. Sobre todo al Sur: a Bariloche, Ushuaia, al Calafate a ver los glaciares… Por lo general todos hacen el mismo tour y les encanta la comida -la carne y el asado, especialmente, es furor- ; la gente -el idioma y nuestra forma de hablar-; y el fútbol, van a ver la Bombonera porque es un estadio que les llama la atención. Ellos no pueden entender como un argentino se viene a vivir a este lado del mundo. Pero uno ve los problemas propios, no los ajenos…

-Y la banda de amigos argentinos, ¿qué apuesta en un Superclásico?

-¡Siempre! No sé si esta vez será un asado, pero sí quién paga la cena de todos o la próxima merienda. Estamos constantemente haciendo actividades y alguna prenda hay que poner.

-¿Hay otros futbolistas argentinos en tu equipo?

-Sí. Está Martín Kuzniecka, que estuvo conmigo en Ferro. Y en otros equipos, Guido Nicolaievsky, que jugó en Gimnasia y Esgrima La Plata, César Marcelo Meli (ex Colón, Boca y Racing) y Lucas Mariano Bareiro (ex Racing, Defensa y Justicia y el Sub 20 de Argentina), que están en en el Hapoel Beer Shevay. Nosotros venimos bien en el torneo, intentamos ascender a la Ligat Leumit, que es la segunda categoría de Israel. Yo tengo mi ciudadanía israelí y no uso el cupo de extranjero. Estoy con el mate por todos lados que es como mi documento de identidad. Y ponemos música argentina en el vestuario como si estuviéramos en Argentina…

Vía: Clarín