Si este desarrollo tiene éxito se podrá revolucionar la respuesta global a la pandemia, además de facilitar el almacenamiento y distribución de éstas y otras vacunas.

Todas las vacunas contra el coronavirus autorizadas a nivel global para el tratamiento de COVID-19 requieren una o dos dosis de aplicación inyectable para su administración. Esto genera diversas contrariedades en torno a su administración, desde personas con fobias a las agujas, gestión de traslado y almacenamiento en condiciones de temperaturas rigurosas, algunos efectos secundarios que, aunque infundados, en ocasiones desalientan a ciertas personas a vacunarse, los desafíos de distribución a nivel global, etc.

Sin embargo, en el futuro, las inoculaciones podrían provenir de inhaladores o incluso píldoras. Los diferentes laboratorios involucrados en la investigación de productos para el tratamiento del coronavirus que ha producido la pandemia se han puesto en marcha en diseñar soluciones alternativas que completen, reemplacen o acompañen las opciones de vacunación tradicional ya en funcionamiento.

Para que este proceso sea más simple y rápido, los investigadores están trabajando en desarrollar la próxima generación de vacunas COVID-19, es decir, en forma de píldora y aerosol nasal. “En este momento, las vacunas contra el SARS-CoV-2 son inyectables. Varios fabricantes han comenzado el desarrollo inicial de una vacuna en aerosol nasal -declaró el doctor Javeed Siddiqui, cofundador y director médico de TeleMed2U-. Esta versión podría estar disponible apenas comenzado el 2022, sin embargo, la fecha está condicionada en función de la eficacia clínica y la efectividad de la vacuna en los ensayos clínicos”. Siddiqui agregó que se prevé que “las futuras generaciones de vacunas incluyan actividad contra variantes del virus”.

Según FasterCures, un centro del Instituto Milken que actualmente está rastreando el desarrollo de las vacunas COVID-19, cinco compañías están desarrollando vacunas orales. Dos de estas empresas han pasado a los ensayos clínicos de Fase I.

De las 13 empresas que trabajan en una vacuna en aerosol nasal, cinco se encuentran en los primeros ensayos clínicos. “Es emocionante. Habla de la innovación que los científicos, el gobierno y el mundo académico están trabajando para mejorar lo que tenemos -declaró el doctor William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt y director médico de la Fundación Nacional de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos-. Lo que sabemos de las vacunas actuales es qué partes del virus son importantes para estimular una respuesta inmune”.

La solución que viene de SueciaLos investigadores están trabajando en desarrollar la próxima generación de vacunas COVID-19, es decir, en forma de píldora y aerosol nasal (EFE/EPA/ADAM IHSE/Archivo)Los investigadores están trabajando en desarrollar la próxima generación de vacunas COVID-19, es decir, en forma de píldora y aerosol nasal (EFE/EPA/ADAM IHSE/Archivo)

En un laboratorio en Medicon Village, uno de los parques científicos más grandes del sur de Suecia, la ingeniera especialista química Ingemo Andersson, trabaja sobre el prototipo de un inhalador de plástico pequeño, casi del tamaño de una cajita de fósforos.

Su equipo trabaja en el diseño de este pequeño producto como alternativa poderosa para la lucha mundial contra el coronavirus, al permitir que las personas puedan comprar en la farmacia y adminstrarse en su casa versiones en polvo de futuras vacunas.

“Es fácil y muy barato de producir”, dice Johan Waborg, director ejecutivo de la empresa, que generalmente fabrica inhaladores para pacientes con asma.

En paralelo otro desarrollo a cargo de Iconovo, una compañía especializada en la fabricación de inhaladores, está colaborando con una colega dedicada a la investigación de inmunología en Estocolmo, ISR, que ha desarrollado una vacuna de polvo seco contra el COVID-19.

Más allá de la simplicidad que puede implicar su producción y administración, sólo este dato implica un avance notable frente a las condiciones que se necesitan para almacenar las vacunas tradicionales aprobadas en el mercado que están disponibles y cuentan con el respaldo la Organización Mundial de la Salud (OMS), todas ellas administrables en forma líquida que deben mantenerse en condiciones de temperaturas mínimas de hasta -70° C, antes de trasladas a refrigeradores para que no pierdan efectividad.Las empresas dijeron en su comunicado que, a pesar de que las vacunas de ARNm COVID-19 son las más rápidas de desarrollar, producir y adaptarse a nuevas variantes preocupantes, los requisitos de la cadena de frío para mantener su estabilidad aumentan (REUTERS)Las empresas dijeron en su comunicado que, a pesar de que las vacunas de ARNm COVID-19 son las más rápidas de desarrollar, producir y adaptarse a nuevas variantes preocupantes, los requisitos de la cadena de frío para mantener su estabilidad aumentan (REUTERS)

En paralelo GreenLight Biosciences, empresas especializada en desarrollo biosustentables y TFF Pharmaceuticals, abocada a convertir más moléculas en terapias inhalables, se han asociado en la realización de estudios de viabilidad para una formulación en polvo estable en almacenamiento de una vacuna COVID-19 de ARN mensajero (m). Su objetivo es ampliar las opciones de distribución de la vacuna COVID-19 a nivel mundial mediante la creación de una formulación que podría reconstituirse fácilmente antes de la inyección y no requeriría una distribución y almacenamiento extremos de la cadena de frío.

Las empresas dijeron en su comunicado que, a pesar de que las vacunas de ARNm COVID-19 son las más rápidas de desarrollar, producir y adaptarse a nuevas variantes preocupantes, los requisitos de la cadena de frío para mantener su estabilidad aumentan. la complejidad de la distribución, el costo y restringe la distribución de vacunas a regiones y países con una infraestructura de cadena de frío limitada.

Este es un tercer consorcio de empresas que trabajan en una formulación de polvo seco estable en almacenamiento de la vacuna candidata de ARNm COVID-19 de GreenLight.

Si el estudio de viabilidad resulta exitoso, una etapa adicional del trabajo incluirá métodos de administración sin aguja para el candidato a vacuna de ARNm en polvo seco, incluidas las formulaciones que podrían administrarse mediante aerosol nasal o inhalación pulmonar.

Según el acuerdo, GreenLight Biosciences está entregando sus materiales candidatos para el producto de ARNm COVID-19 a TFF que realizará el trabajo y las pruebas de formulación de factibilidad. TFF es una compañía biofarmacéutica en etapa clínica enfocada en desarrollar y comercializar productos farmacéuticos innovadores basados en su plataforma de tecnología patentada Thin Film Freezing (TFF). La plataforma está diseñada para mejorar la solubilidad y la absorción de medicamentos poco solubles en agua y es particularmente adecuada para generar partículas de polvo seco con propiedades dirigidas a la administración por inhalación.Las compañías dijeron que, si tiene éxito, esto debería hacer que las vacunas de ARNm estén disponibles para todo el mundo, ya que la tecnología de película delgada podría permitir que las vacunas se transporten en el refrigerador o incluso a temperatura ambiente en forma de polvo (REUTERS)Las compañías dijeron que, si tiene éxito, esto debería hacer que las vacunas de ARNm estén disponibles para todo el mundo, ya que la tecnología de película delgada podría permitir que las vacunas se transporten en el refrigerador o incluso a temperatura ambiente en forma de polvo (REUTERS)

El objetivo del trabajo de viabilidad es identificar una formulación de polvo seco óptima del producto de ARNm, que tenga una estabilidad superior, mantenga el tamaño de partícula del ARNm encapsulado, así como una alta eficiencia de encapsulación y tenga características de reconstitución rápida para inyección.

Las compañías dijeron que, si tiene éxito, esto debería hacer que las vacunas de ARNm estén disponibles para todo el mundo, ya que la tecnología de película delgada podría permitir que las vacunas se transporten en el refrigerador o incluso a temperatura ambiente en forma de polvo.

“Superar la pandemia de COVID-19 requiere un gran volumen de vacunas de segunda generación que se adapten rápidamente y puedan distribuirse en todas partes del mundo, independientemente de la infraestructura de la cadena de frío local -explicó Andrey Zarur, director de GreenLight Biosciences-. Tenemos el potencial de cumplir esta promesa al reformular las complejas moléculas de ARNm de nuestro candidato a vacuna en un polvo estable en almacenamiento que un trabajador de la salud reconstituye fácilmente justo antes de la inyección”.

TFF requiere aproximadamente seis semanas desde la recepción de los materiales para preparar una forma de polvo seco inicial de la vacuna candidata de GreenLight para probar su reconstituibilidad y viabilidad.

Vía: INFOBAE