El regulador de salud brasileño, Anvisa, autorizó los kits caseros para ayudar a reducir la tasa de contagio.

El regulador de salud brasileño, Anvisa, aprobó el viernes la venta de autotests de COVID-19 en farmacias de todo el país, mientras la variante Ómicron del coronavirus está provocando un aumento récord de nuevas infecciones.

Los directores de Anvisa dijeron que su decisión apunta a aumentar las pruebas para ayudar a reducir la tasa de contagio en Brasil.

Los kits de prueba de COVID caseros ya se utilizan ampliamente en Europa y Estados Unidos. Hasta ahora, Brasil no permitía que se utilizaran para detectar enfermedades virales que requieren notificación obligatoria a las autoridades sanitarias.

Brasil reportó el jueves un récord de 228.954 nuevos casos de COVID-19 en las últimas 24 horas, junto con 672 muertes, la cifra más alta desde principios de octubre del año pasado.

El país sudamericano ha registrado casi 25 millones de casos confirmados desde que comenzó la pandemia, mientras que la cifra oficial de muertos se situó en 625.085 hasta el jueves. Ambos se encuentran entre los más altos del mundo.

La transmisión de la variante Ómicron ha provocado una nueva ola de casos de COVID-19 en Brasil, y tal como sucede en otras partes del mundo, está afectando principalmente a los no vacunados.El regulador de salud brasileño, Anvisa, aprobó el viernes la venta de autotests de COVID-19 en farmacias de todo el país (Mauricio Lima / The New York Times)El regulador de salud brasileño, Anvisa, aprobó el viernes la venta de autotests de COVID-19 en farmacias de todo el país (Mauricio Lima / The New York Times)

Brasil confirmó en promedio 162.000 casos semanales hasta el 26 de enero, respecto a los 3.000 registrados a finales de diciembre, la cifra más baja en 20 meses, según la página de investigaciones online Our World in Data. Las muertes se quintuplicaron a un promedio de 370 por día en comparación con principios de mes, pero mucho menos que el año pasado.

Mientras ciudades como Río se apresuraron a vacunar a sus habitantes -el 98% de los adultos han recibido dos dosis de la vacuna desarrollada por Jannsen- otras zonas del país están retrasadas.

Los estados de la región norteña, que abarca la vasta selva amazónica, tienen las tasas de vacunación entre las más bajas del país, según la confederación de secretarías de salud estatales. En el estado de Amazonas, el número de contagios la semana pasada fue el más elevado desde el inicio de la pandemia en 2020, y el doble del año pasado, cuando colapsó el sistema de salud estatal. Aunque las hospitalizaciones y los casos de insuficiencia respiratoria y muerte han aumentado en las últimas semanas, siguen muy por debajo de las cifras del año pasado.

Tras una demora en el inicio de su campaña de vacunación, Brasil se ha colocado a la par de muchos países y sobrepasado a otros. Según Our World in Data, el 70% de los brasileños han recibido dos dosis de la vacuna, comparado con el 63% en Estados Unidos. Apenas 40 millones de personas en un país de 214 millones de habitantes han recibido las dosis de refuerzo, según datos del gobierno.El presidente Jair Bolsonaro es abiertamente escéptico, se niega a vacunarse, se opone a la inmunización de los niños y advierte sobre posibles efectos colaterales (REUTERS/Adriano Machado)El presidente Jair Bolsonaro es abiertamente escéptico, se niega a vacunarse, se opone a la inmunización de los niños y advierte sobre posibles efectos colaterales (REUTERS/Adriano Machado)

El ministro de Salud, Marcelo Queiroga, viajó a Manaus, la capital de Amazonas, durante el fin de semana para impulsar la campaña de vacunación. El miércoles por la noche, de regreso en Brasilia, dijo que los hospitales han mejorado en el último año, cuando la cifra de muertes de COVID-19 superaban las 4.000 diarias, y nuevamente enfatizó la necesidad de vacunarse.

Pero el gobierno envía mensajes contradictorios sobre las vacunas. El presidente Jair Bolsonaro es abiertamente escéptico, se niega a vacunarse, se opone a la inmunización de los niños y advierte sobre posibles efectos colaterales. Se han aplicado decenas de millones de vacunas a niños en todo el mundo con muy pocos casos de efectos colaterales graves. Además, los riesgos son menores que los de contraer COVID-19.

El ministerio de Salud incluyó a niños de cinco a 11 años en su plan de vacunación el 6 de enero. Pero una nota técnica del ministerio el 20 de enero incluía una tabla según la cual las vacunas no eran seguras ni eficaces para el tratamiento del coronavirus, como sí lo era el medicamento contra la malaria hidroxicloroquina. Las pruebas han demostrado ampliamente que no es eficaz contra el COVID-19.

Ante la reacción indignada de los expertos, el ministerio retiró la nota y emitió una nueva sin la tabla.

Aunque esta ola del coronavirus no ha provocado enfermedades graves o muertes, el temor ante el aumento de los casos ha llevado a las autoridades a cancelar o aplazar las fiestas del Carnaval. El desfile mundialmente famoso de Río de Janeiro fue aplazado hasta abril.

Vía: INFOBAE